Carta del director

En abril de 1972 en un negocio que tenía y haciendo que había tiempo disponible me puse de acuerdo con un íntimo amigo mío Rosendo Morales que en paz descanse para poner este negocio, lo abrimos con la razón social Aguirre y Morales Fumigaciones.
Mi socio tenía mucha facilidad de palabra, presentación y siempre trabajó en ventas, había sido gerente de la VW Cuahtémoc, gerente de muebles y cortinas en Chihuahua pero era muy inestable, y a los tres meses me renunció y cambié la razón social a Aguirre y Aguirre.
Después de unos dos años vendimos la compañía a Martín Fernández, nosotros no nos retiramos totalmente del negocio, haciendo servicios a la familia y algunas personas muy allegadas, a los tres años que era el compromiso, empezamos de nuevo con Fumigaciones Aguirre y Aguirre.
Habiéndome llevado a mi hermano Héctor Aguirre que me acompañó algunos años en muchos viajes, ya que teníamos 100 unidades del ISSSTE en los siguientes estados: Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Sonora, Sinaloa, Baja California Norte y Baja California Sur.
Después decidimos que el tuviera su compañía , habiéndose quedado con parte de los clientes, del equipo de transporte y del almacén, habiéndolo abierto con el nombre Fumigaciones Tarahumara.
Para esas fechas ya tenía la ayuda de mis hijos y José Antonio estaba en el despacho de Gossler, Navarro, Ceniceros y compañía, tiempo después se vino a trabajar conmigo, eso fue en 1986 y a partir de esa fecha continuamos tratando de ampliar el negocio no solo con los recursos de fumigación, desinfección, vino el control de ecológico de aves, murciélagos, abejas, termitas, etc.
Así mismo participando en cursos de capacitación tanto en México como en EEUU, al igual trayendo a nuestro asesor de la Cd. De México, para capacitar a nuestro personal.
Después de algunos años se integraron al negocio mis otros dos hijos Luz Adriana y Alejandro, que continúan actualmente con nosotros.
Poco a poco José Antonio se ha ido haciendo cargo del negocio también con el apoyo de Luz Adriana y Alejandro para que sea un negocio familiar ya que también están colaborando 3 nietos que ya están capacitados y ellos capacitan a los que están empezando a trabajar.
Dar gracias a Dios de haberme permitido llegar hasta este punto, ya que cuando el tenga designado llamarme no quede hueco que cubrir.